El acabose democrático

El acabose democrático.

Francisco Tomás González Cabañas

Editorial Ápeiron.

Madrid. España.

Páginas 202.

Año 2017

En esta larga serie de ensayos, que se subdividen en capítulos como; la política en los claustros universitarios; la política al diván; la política en las calles, la política en los medios de comunicación y epifenómenos democráticos, entre otros, el autor considera que la democracia está atravesando un momento de acabose, una hibridación entre una situación placentera, casi orgiástica, en donde lo electoral se eleva como fetiche, el voto cosificado, metaforizada la urna incluso como vulva y una finalidad ineluctable, un tránsito de una agonía lenta e indetenible que se aprecia y observa en todas y cada una de las crisis de las que son objeto las mayorías de las democracias occidentales.

Esta que es la tercera obra de filosofía política del autor (El Voto Compensatorio, Editorial Académica Española, 2014. La democracia incierta, Editorial AB. 2015) y la quinta general (El Macabro Fundamento, Dunken. 1999 y El hijo del Pecado, Moglia. 2013) logra consolidar la fibra íntima de una pluma que busca la musicalidad textual entre referencias a autores clásicos y contemporáneos, en un tono de permanente desafío, cuando no de provocación ante un lector que bien podría sentirse interpelado.

El acabose democrático hace base en la pobreza y la marginalidad, en la que la sistematización de la política, devenida en democrática, impone a millones de individuos como precio elevado, para que unos menos, puedan gozar de la libertad de expresión al punto de plantearse la viabilidad o inviabilidad de las democracias actuales.

La obra es indispensable para comunicadores, para catedráticos, para políticos y no apta para un público que no haya tomado contacto en forma previa con las idas y vueltas a la que se somete a la administración de la cosa pública, en tiempos en donde lo más conveniente o lo más ecónomico es esconderse detrás de una imagen o de un me gusta que nos prive de la posibilidad de entender, de entendernos, de debatirnos, de convencernos, de disuadirnos, de entrecruzarnos, de acabarnos en el jolgorio del pensamiento, para volver a creer en un inicio pletórico de placenteros auspicios, posiblemente democráticos.

Finalmente un interrogante, tal vez de los más contundentes con los que nos despabila el autor: “¿Estamos esperando, acaso, otro genocidio perpetrado por Europa de acuerdo a los postulados teóricos de algunas de sus mentes más brillantes que, siempre, han considerado que en Occidente brilla la luz de la razón a diferencia de la oscuridad que abunda en sus fronteras o márgenes?”.